Traducita

Traducita III

Traducitas Blancahpardo

La medicina, o quizá mejor dicho las ciencias médicas, engloba un área del saber humano extensísima por lo que se halla dividida en numerosas especialidades. Ningún clínico puede abarcarlas todas, de ahí que tampoco ningún traductor, ni siquiera teniendo una formación en medicina, puede aspirar a dominarlas todas.

Por consiguiente el traductor profesional que se dedique a trabajar en este campo ha de prepararse bien, con una formación superior preferentemente en la traductología; documentarse adecuadamente mediante diccionarios y otras obras de consulta especializadas; consultar textos paralelos; revisar cuidadosamente su texto meta […] y, finalmente, solicitar a un experto en la materia traducida que lea la versión final […].

Quien siga estas recomendaciones no realizará una traducción perfecta, ya que no existe tal cosa, pero por lo menos eliminará errores y conseguirá una versión aceptable y profesional.

M. Marsh, 1996

(Algunas consideraciones sobre la traducción médica, Instituto Cervantes)

Traducita II

Traducitas Blancahpardo

Don Quijote de la Mancha

CAPÍTULO LXII
Que trata de la aventura de la cabeza encantada, con otras niñerías que no pueden dejar de contarse

—Osaré yo jurar —dijo don Quijote— que no es vuesa merced conocido en el mundo, enemigo siempre de premiar los floridos ingenios ni los loables trabajos. ¡Qué de habilidades hay perdidas por ahí! ¡Qué de ingenios arrinconados! ¡Qué de virtudes menospreciadas! Pero, con todo esto, me parece que el traducir de una lengua en otra, como no sea de las reinas de las lenguas, griega y latina, es como quien mira los tapices flamencos por el revés, que aunque se veen las figuras, son llenas de hilos que las escurecen y no se veen con la lisura y tez de la haz; y el traducir de lenguas fáciles ni arguye ingenio ni elocución, como no le arguye el que traslada ni el que copia un papel de otro papel. Y no por esto quiero inferir que no sea loable este ejercicio del traducir, porque en otras cosas peores se podría ocupar el hombre y que menos provecho le trujesen.